Familias perfectas o reales.
Con el tiempo el concepto familia ha variado mucho. La palabra ha ido cogiendo más
peso en la calidad de las relaciones que realmente en el número de miembros que la
componen y el rol que desempeñan. Pero cuando perteneces a una familia pequeña o
tus padres están separados, o no hay esa harmonía que se espera, siempre pesa esa
sensación que, al no pertenecer a una familia ideal, parece que estés incompleto y la
sociedad te recuerda que hay algo que no funciona como debería.
Supongo que por eso no me gusta la Navidad, por toda esa felicidad que parece que
flota en el aire y te obligan a sentir, los anuncios te muestran familias numerosas
donde todo es genial. Pues no, las familias son imperfectas porque las personas
somos imperfectas. Borraría la Navidad del calendario, no soporto esas cenas con
familiares que sólo ves una o dos veces al año y no saben nada de ti ni tú de ellos,
pero parece que hay que estar porque somos familia. También me duelen las
ausencias y sobre todo me duele la indiferencia de personas que deberían ser
importantes en mi vida.
Porque hay fechas y momentos en los que puedes sentirte mal si no tienes una familia
perfecta, y no sólo en Navidad, sino, en tu cumpleaños, en las vacaciones de verano,
en los festivales de final de curso, en los findes o al salir del cole cuando eres
pequeño…
Durante unos cuantos años, en esas fechas he viajado con mi madre. Mi familia más
directa. Mi núcleo. ¿Es posible una familia de dos? Si, yo la tengo y es tan valida como
cualquier otro formato, porque los valores que nos damos la una a la otra son los
mismos: amor, cuidado y respeto.
Hemos pasado la noche buena comiendo una pizza en la habitación de un hotel de
Oporto, mientras nos grabábamos bailando una corografía con gorros de papanoel y
muriéndonos de risa. O dando la bienvenida al Año Nuevo en París, en la calle,
rodeadas de gente feliz y sabiendo que estábamos tristes o perdidas, pero más unidas
que nunca. No importa el dónde di el cómo, lo que importa es el vínculo, es el apoyo
incondicional, lo importante es es que formen parte de tu vida de manera activa y te
escuchen de verdad.
La familia perfecta es una idealización que te destruye si luchas por conseguirla y
debemos ver más allá y entender que familia es ese núcleo de personas que comparte
su vida y su tiempo, que se cuidan, se quieren y lo que es importe, se lo demuestran
en el día a día. Y es igual que hayan dos padres, dos madres padre y madre,
madre/padre solo/a, tíos/as postizos/as, amigas/os que parecen hermanas/os, vecinos/as que ejercen de abuelos/as…lo importante es lo que te hacen sentir, el lugar
que te dan en sus vidas.
No nos centremos en quienes no están, démosles protagonismo y valor a todos los
que han decidido quedarse y siendo familia o no, están a nuestro lado y nos
demuestran día tras día que somos importantes y nos tienen como prioridad porque
entonces, somos unos auténticos afortunados.
Y reflexionando sobre este tema, ¿sabes qué camiseta del primer Drop me apetece
ponerme hoy? CALLA i APREN porque en una sociedad donde todos hablan, pero
pocos escuchan, este mensaje se vuelve poderoso. Un silencio, una sonrisa, un
abrazo puede ser más reconfortante que mil palabras vacías. Lo esencial no siempre
se dice, se siente.