No sóc per a tothom. Sorry, not Sorry.

 

Pedir perdón cuesta mucho porque es reconocer que has hecho algo mal y además ha impactado en alguien. Pedir perdón no debería costar tanto.
¿Pero cuándo pedimos perdón?

Existen diferentes categorías. Hay acciones inconscientes, sin demasiada importancia: un pisotón en el bus, tirar una copa de vino, llegar tarde a una cita. En esos casos, pedimos disculpas por cortesía, reconociendo la torpeza, sabiendo que nadie te juzga y que el tema ya está olvidado antes incluso de que lo digas.

Pero si nos adentramos más en el sentimiento, encontramos un “lo siento” verdadero, donde reconoces el daño causado y esperas una respuesta para ser liberado del peso de la culpa.

Una de las camisetas del Drop 0 se diseñó con el mensaje:
“No sóc per a tothom. Sorry, not Sorry.”
Porque a veces, sin darte cuenta, pides perdón constantemente por no encajar, por no ser como los demás, por no seguir lo establecido. Y eso no es justo.

Si no encajas, no tienes por qué disculparte. Quizás simplemente no todo el mundo te vale. Tal vez prefieres una buena conversación frente a una copa de vino que una noche de fiesta rodeada de frases vacías. O tal vez disfrutas de estar sola frente al mar, ordenando pensamientos y hablando contigo misma.

Eso no significa que no te guste divertirte, ni que seas asocial. Significa que eliges conscientemente dónde y con quién invertir tu tiempo. Porque no por estar en todas las fiestas eres más feliz. A veces, los momentos de calma son los que te conectan contigo y te hacen sentir más completa.

Y de eso se trata, ¿no? De ser felices, auténticos, reales. De encontrar esa satisfacción en hacer las cosas a tu manera. Una persona ha de ser completa por sí misma; todo el que se sume a su vida debería aportar, no completar.

Si analizamos la frase, vemos un mensaje muy potente dividido en tres partes:
La primera, “No soy para todo el mundo”, significa aceptación, saber que eres distinta y entender que no encajas con todos.
La segunda, “Sorry”, representa ese impulso aprendido de pedir perdón por ser diferente.
Y la tercera, “Not Sorry”, es el punto de inflexión: dejar de disculparte por ser tú. Aceptarte tal como eres, sin máscaras, sin filtros, sin miedo.

Cuando llevo esta camiseta oversize de algodón orgánico, me siento bien. No es solo una prenda; es una declaración de identidad.
Cada puntada, cada palabra serigrafiada transmite el mensaje de Offbeat: autenticidad, moda consciente y libertad personal.

No pido perdón por ser como soy.
No estoy hecha para todo el mundo.
Y no, no debo disculparme por ello.

No sigas el ritmo de los demás, crea el tuyo. Sé Offbeat.